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Para buscar la mejor merluza al mejor precio, los tenderos tienen
su Mercamadrid o su Mercabarna. Pero ahora los grandes mercados
centrales se encuentran en Internet. Es el e-marketplace , un método
eficaz para rebajar los costes de producción de las empresas.
En estos mercados virtuales, las empresas pueden compra al mejor
precio bolis o sillas o subastar un encargo de cemento para todo
el gremio de la construcción. El sector moverá este
año en el mundo 180 billones de pesetas, siete veces menos
de lo que moverá en 2004.
Se trata de iniciativas nacidas para que las empresas compren a
sus proveedores a través de la red, y así eliminar
el largo y costoso proceso del departamento de compras. Como todo
se hace por Internet, se le pone delante la letra e- y ya tenemos
un e-marketplace. Tanto las previsiones de la consultora Gartner
Group como Forrester, en dos años todas las empresas harán
en estos mercados sus compras de material administrativo. Es más
barato, más rápido, sencillo y transparente.
En British Telecom, por ejemplo, su marketplace le ha reducido el
proceso de un pedido pase de 90 a siete días, y de su coste
de 107 dólares, a 30, y de 17 trámites a siete. Con
un marketplace, el jefe de sección podría comprar
la grapadora; el jefe de máquinas, los monos de sus equipo,
y quizá la dirección gerencial sólo se tenga
que ocupar de comprar el papel, para lo cual lanzará junto
a otros periódicos, una subasta conjunta para que les salga
más barato el pedido, a la vez que más rápido,
pues se eliminan las visitas a los proveedores.
Aparte de mercados para la compra del material indirecto, existen
los mercados sectoriales o verticales, especializados en las compras
estratégicas de la empresa. Se agrupan varias empresas del
sector en busca del mejor postor. El fabricante de un coche compra
fuera el 80% de las piezas. General Motors se gasta el 30% de sus
ingresos en comprar esos materiales. El 75% de sus gastos es de
bienes estratégicos. De ahí la importancia de rebajar
los costes. Si antaño López Arriortúa triunfó
con el just in time, ahora existe Internet y todo es just in clic.
General Motors o Renault competirán en diseño, en
precios, pero no en el tipo de pastillas de frenos. Eso lo puede
comprar a la vez con otras marcas. Por eso GM, Ford, Chrysler, Nissan
y Renault formaron el mercado Covisint, que agrupa al 64% del sector.
Tras superar los obstáculos legales (los tribunales de la
competencia tienen que asegurarse de que no se agrupen procesos
de producción), Covisint en cinco meses ha organizado 325
subastas de productos (quien hace, por ejemplo, la mejor oferta
para comprar unos millones de bombillas). Con este mercado el proceso
de desarrollo de un modelo de automóvil, que tarda 3,5 años,
se reducirá a 1,5 y el tiempo de entrega del coche al comprador,
que raramente baja de 60 días, quedará en dos semanas.
El mercadeo entre empresas es gigantesco. En tres años será
siete veces superior hasta sobrepasar los mil billones de pesetas.
Los grandes competidores crecen a ritmo inimaginable en plena crisis
de las punto com.
Según
Lehman Brothers, si en 1999 el comercio electrónico al consumidor
(B2C) era de 3,1 billones de pesetas, y el comercio entre empresas
(B2B) de 26,7, en dos años estas cifras se elevarán
a 18,9 y 271,4, respectivamente. O sea, el comercio en red dirigido
al consumidor se multiplicará por seis y el comercio entre
empresas se multiplicará por 10.
Fuente:
Ari.es 14-mar-01
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